La demanda inicial se vincula necesariamente a un deseo: un deseo de cambio, de apoyo, de encontrar soluciones para poder actuar desde un lugar más firme que permita alcanzar aquello que uno más anhela. En un primer momento, eso que se busca en la urgencia puede presentarse como algo concreto. Pero, a menudo, el espacio terapéutico permite aclarar que, por debajo de toda búsqueda de cambio, hay un deseo profundo de encontrar la propia voz, lo cual requiere reconectarse con el propio deseo.